Ya veo mis novelas y YouTube sin enredarme. Mi hijo me instaló el decodificador y ahora veo mis novelas coreanas y videos de YouTube en la tele de siempre.
El control es sencillo de usar. Tiene los botones grandes y uno entra a las apps directo. Mi mamá lo maneja sola.
Se conecta por HDMI y ya. Un cable al televisor, el wifi y listo. No hay que ser técnico.
No me alcanzaba para un Smart TV nuevo. Vivo sola en un apartaestudio y no tenía plata para cambiar el televisor por uno Smart. Con este decodificador quedó igual.
Ahora todos ven su plataforma sin pelear por el control. Somos cuatro en la casa y cada quien quiere ver su serie o su plataforma. Con el decodificador cada uno entra a la suya.
Le di nueva vida a la tele que tenía guardada. Tenía una tele guardada porque decían que ya no servía para nada moderno. Con este decodificador la volví a usar.
Se le instalan las apps que uno quiera. Es Android, así que uno baja lo que necesite de la tienda.
No se recalienta. Lleva horas prendido viendo series y sigue tibio nomás.
Se lo llevo a la finca. Es pequeño, va en la maleta y allá lo conecto al televisor viejo.
El video se ve nítido. En alta definición se ve bien, no pixelado.
Tiene puertos USB. Le conecto la memoria con películas y las reproduce.
Ocupa nada. Es una cajita, cabe detrás del televisor y no se ve.
Se lo regalé a mis papás. Ellos no iban a cambiar el televisor y así quedaron con todo.
Vale mucho menos que un televisor. Por una fracción del precio uno tiene lo mismo.
Llegó en dos días y pagué al recibirlo. Venía con el control, el cable y el cargador. Pagué en efectivo al domiciliario.
Bueno, aunque tardó en conectar el wifi al principio. El decodificador funciona bien y las apps cargan rápido, pero la primera vez que lo configuramos costó que enganchara el wifi.
Necesita buen internet. Con internet lento se traba el video. No es culpa del aparato pero hay que tenerlo.
El control no maneja el volumen del televisor. Toca usar los dos controles. Uno se acostumbra pero al principio es raro.
El menú viene en inglés al principio. Se cambia a español en la configuración, pero hay que saber dónde.
Revive la tele vieja, pero el televisor tiene que tener HDMI. Convierte el televisor normal en uno con apps y eso lo cumple sin problema, y por el precio es la mejor decisión frente a comprar Smart TV. Lo que hay que revisar antes: el televisor tiene que tener entrada HDMI. Yo se lo quise poner a uno viejo de tubo de mi suegra y ahí no sirve, toca adaptador y ni así queda bien. Con HDMI, perfecto.
Lo conectas al HDMI, lo enlazas al wifi y el televisor de siempre queda con sistema Android: apps, streaming, YouTube y navegador. Sin cambiar de televisor.
Sale video en 4K con decodificación H.265, así que la película se ve nítida y sin esa pixelada de los decodificadores baratos. En un televisor Full HD se ve igual de bien, solo que a su resolución.
Se conecta tanto a la red de 2.4 GHz como a la de 5 GHz. La de 5 GHz es la rápida: ahí la película arranca de una y no se queda cargando a mitad del capítulo.
Viene el control en la caja, así que lo enchufas y arrancas. El menú es el de Android: el mismo que ya conoces del celular, sin aprender nada nuevo.
Desde la tienda de aplicaciones instalas lo que uses: plataformas de streaming, música, fútbol o el navegador. Y con el USB le conectas una memoria para ver lo que tengas guardado.
Un televisor Smart nuevo cuesta lo que cuesta y el que tienes se ve perfecto. Por una fracción de eso le pones el cerebro que le falta y sigues usando la misma pantalla varios años más.
Tu televisor debe tener entrada HDMI y necesitas internet wifi en la casa. Las suscripciones de las plataformas de streaming van por tu cuenta: el decodificador te da el acceso, no el servicio.
1 Decodificador Smart TV con su control remoto y cable de alimentación.
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